Honduras se prepara para una visita clave del Fondo Monetario Internacional prevista entre finales de octubre y la primera semana de noviembre, que marcará la sexta revisión del programa económico vigente. El ministro de Finanzas, Emilio Hernández Hércules, confirmó que sostuvo reuniones con Nigel Chalk, director del Departamento del Hemisferio Occidental del FMI, quien ratificó la fecha de la misión y reafirmó el compromiso de evaluar el cumplimiento de los acuerdos establecidos en el programa actual, aprobado originalmente por aproximadamente 847 millones de dólares.
Más allá de la revisión en curso, el Gobierno hondureño ya se encuentra en la fase de planificación de un nuevo programa económico con horizonte de tres años y medio, diseñado para alinearse con la visión de la administración actual. A diferencia del esquema vigente —concebido para abarcar dos gobiernos con orientaciones ideológicas distintas—, el nuevo acuerdo busca establecer una hoja de ruta propia que priorice el crecimiento económico bajo un enfoque de disciplina fiscal. Uno de sus pilares centrales será la aplicación de la Ley de Responsabilidad Fiscal, marco normativo que regula la gestión de las finanzas públicas y busca prevenir desequilibrios que comprometan la estabilidad macroeconómica del país.
Según informó Entorno, durante los encuentros con los representantes del organismo multilateral, el Ejecutivo recibió una valoración positiva sobre algunas de las medidas económicas implementadas, señal que el Gobierno interpreta como respaldo a la dirección de su política fiscal. Para los estrategas y analistas regionales, esta negociación representa un indicador relevante sobre la trayectoria de Honduras en materia de gobernanza económica: los términos del nuevo acuerdo con el FMI definirán en buena medida el margen de maniobra del país para atraer inversión, gestionar su deuda y sostener el gasto social en el mediano plazo.