Frente a la creciente presión sobre los recursos hídricos superficiales, la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR) impulsa un Plan de Manejo Ambiental de Acuíferos que abarcará las cuencas alta y media del río Bogotá, desde el páramo de Guacheneque hasta Alicachín. El proyecto representa una respuesta técnica y territorial ante la vulnerabilidad hídrica de una de las regiones más densamente pobladas de Colombia: la Sabana de Bogotá, que alberga a más de 10 millones de habitantes entre la capital y 29 municipios circundantes.

El plan contempla una evaluación integral de los sistemas de agua subterránea, incluyendo disponibilidad, calidad, demanda, almacenamiento, recarga y descarga. Las zonas identificadas como áreas de recarga natural serán declaradas de conservación absoluta, prohibiendo actividades de excavación que puedan comprometer su integridad. Esta medida se alinea con el Decreto 0545 del 29 de mayo de 2026, que reconoce a la Sabana de Bogotá como área de interés ecológico nacional y establece directrices para el ordenamiento ambiental y la gestión integral del agua en la región. Alfred Ballesteros, director general de la CAR, ha señalado que el agua subterránea debe entenderse como un componente estratégico de la seguridad hídrica, no como un recurso de contingencia.

Uno de los elementos diferenciadores del proceso es su enfoque participativo: el plan integrará no solo datos técnicos de geología, concesiones y calidad del recurso, sino también los conocimientos de comunidades, sectores productivos, alcaldías, instituciones académicas y organizaciones sociales. Este modelo de gobernanza hídrica multiactor refleja una tendencia creciente en la gestión ambiental latinoamericana, donde la legitimidad social de las decisiones es tan determinante como su solidez técnica. Para los estrategas de política pública y los sectores que dependen del agua como insumo productivo —agroindustria, manufactura, servicios urbanos—, el mapa de acuíferos que resulte de este proceso será un instrumento de planificación de largo plazo con implicaciones directas sobre el ordenamiento territorial y la viabilidad de nuevas inversiones en la región.