{ "title": "Geología y futuro: por qué entender el planeta es clave para la transición energética", "subtitle": "La geóloga y divulgadora Esther Lapaz plantea que los recursos del subsuelo, la gestión del agua y la prevención de riesgos geológicos serán determinantes para las decisiones estratégicas de la próxima década.", "content": "Comprender el planeta que habitamos nunca había sido tan urgente como ahora. Mientras la humanidad lleva aproximadamente 300,000 años sobre la Tierra, el planeta acumula 4,540 millones de años de historia geológica que apenas comenzamos a descifrar. Esa brecha entre lo que sabemos y lo que ignoramos tiene implicaciones directas para decisiones que hoy toman gobiernos, empresas energéticas e inversionistas: desde la extracción de tierras raras para baterías eléctricas hasta la gestión de acuíferos en zonas de estrés hídrico.

Esher Lapaz, geóloga y divulgadora científica, aborda esta tensión en su libro Con los pies en la tierra, donde argumenta que la geología no es una disciplina del pasado, sino una herramienta de anticipación estratégica. En su análisis, Lapaz traza una línea directa entre el conocimiento del subsuelo y los grandes retos del presente: la transición energética, la prevención de riesgos geológicos y la seguridad en el suministro de minerales críticos. "La economía depende de los recursos geológicos", señala, y esa dependencia se intensificará conforme avance la electrificación de la industria y el transporte. Para los líderes empresariales, esto implica que la geología dejará de ser un insumo técnico secundario para convertirse en un factor de riesgo y oportunidad en la planificación a largo plazo.

Desde una perspectiva metodológica, Lapaz compara el trabajo del geólogo con el de un detective: reconstruir la historia del planeta a partir de señales físicas acumuladas durante millones de años. Los fósiles, los isótopos en sedimentos marinos extraídos mediante perforaciones oceánicas y los minerales magnéticos que funcionan como brújulas microscópicas son algunas de las herramientas que permiten modelar condiciones ambientales pasadas y, por extensión, anticipar comportamientos futuros del sistema terrestre. Para sectores como el energético, el minero o el de infraestructura, esta capacidad predictiva tiene valor directo: entender cómo se han comportado las placas tectónicas, los ciclos hídricos o los campos magnéticos terrestres es información que reduce la incertidumbre en proyectos de alto capital. El mensaje de Entorno es claro: en un contexto de transición energética acelerada, las organizaciones que integren el conocimiento geológico en su inteligencia estratégica estarán mejor posicionadas para anticipar tanto los riesgos como las oportunidades que define el subsuelo.