Organismos de asistencia social continúan persiguiendo deudas de décadas de antigüedad, desafiando compromisos gubernamentales de establecer plazos de prescripción. En Australia, la agencia de servicios reporta 1.34 millones de deudas pendientes por $4.93 mil millones, incluyendo aproximadamente 600 casos con más de 30 años de antigüedad y al menos una deuda generada hace más de 40 años.
Este patrón revela una desconexión crítica entre las reformas anunciadas y su implementación. El gobierno australiano aceptó en principio la recomendación de establecer un límite de seis años para la recuperación de deudas, pero aún no ha definido fecha de implementación ni cómo aplicará esta política a obligaciones existentes. Mientras tanto, 76,800 deudas con antigüedad entre 15 y 30 años permanecen activas, algunas generando intereses adicionales para deudores que enfrentan dificultades financieras prolongadas.
Expertos cuestionan tanto la viabilidad como la precisión de estos cobros. Christopher Rudge, académico especializado en políticas de bienestar, señala que el costo administrativo de gestionar deudas tan antiguas probablemente supera su valor recuperable, y que muchos cálculos de deuda utilizan metodologías automatizadas sin revisión manual para montos menores a $2,000. Organismos como Economic Justice Australia abogan por la cancelación directa de estas obligaciones, argumentando que representan un legado de errores administrativos sistemáticos.
Los antecedentes refuerzan esta posición: investigaciones recientes identificaron 147,773 deudas potencialmente calculadas de manera ilegal, con aproximadamente 3 millones de australianos afectados por cálculos incorrectos. Solo 78,000 de estos ciudadanos han solicitado resolución a través de los esquemas de compensación disponibles, sugiriendo que la mayoría desconoce sus derechos o enfrenta barreras para acceder a remedios. Este patrón de deudas antiguas, cálculos cuestionables y baja tasa de resolución plantea interrogantes sobre la sostenibilidad y legitimidad de mantener activas obligaciones de varias décadas.



